3- El trabajo en la historia humana
El trabajo en la historia humana
Aunque los especialistas han señalado reiteradamente que la evolución humana está asociada a modificaciones físicas de homínidos, como la forma de sus extremidades o el volumen del cráneo entre otras, nos parece fundamental señalar la importancia del trabajo en la conformación del hombre y del universo humano. Los grupos de homínidos debieron organizarse para obtener alimentos y sobrevivir. No eran, individualmente, capaces de obtener el alimento necesario para subsistir. Tal vez no sea exagerado considerar que de otro modo la especie se hubiese extinguido. Allí, frente a la necesidad más básica, los hombres desarrollaron la forma más elemental de trabajo: un hacer y pensar con otros para conseguir de la naturaleza lo necesario para la supervivencia de la especie. Aunque las sociedades humanas no han dejado de volverse más y más complejas con el paso de los siglos, aunque la idea misma de trabajo se haya alejado tanto de aquella actividad fundacional de todo lo humano, el trabajo sigue siendo una actividad que nos define como especie. Sucede que, claro está, se hace necesario colocar el trabajo en el entramado de relaciones sociales de cada momento histórico.
Para reflexionar
"Hacía pocos años que había terminado la guerra de España y la cruz y la espada reinaban sobre las ruinas de la República. Uno de los vencidos, un obrero anarquista, recién salido de la cárcel, buscaba trabajo. En vano revolvía cielo y tierra. No había trabajo para un rojo. Todos le ponían mala cara, se encogía de hombros o le daban la espalda. Con nadie se entendía, nadie lo escuchaba. El vino era el único amigo que le quedaba. Por las noches, ante los platos vacíos, soportaba sin decir nada los reproches de su esposa Beata, mujer de misa diaria, mientras el hijo, un niño pequeño, le recitaba el catecismo. Mucho tiempo después, Josep Verdura, el hijo de aquel obrero maldito, me lo contó. Me lo contó en Barcelona, cuando llegué al exilio. Me lo contó: él era un niño desesperado que quería salvar a su padre de la condenación eterna, y el muy ateo, muy tozudo, no entendía razones. -Pero papá-le dijo Joseph, llorando-. Si dios no existe ¿quién hizo el mundo? -Tonto-dijo el obrero cabizbajo, casi en secreto-, Tonto. Al mundo lo hicimos nosotros, los albañiles".
Eduardo Galeano, El libro de los abrazos
Actividades
Buscar información sobre la Guerra Civil Española: dónde y cuándo se desarrolló, quiénes se enfrentaron y cuál fue su resultado.
2 Escribir un texto tratando de explicar lo que el padre del relato intenta transmitir a su hijo
EL TRABAJO EN LA HISTORIA. MODOS DE ORGANIZACIÓN ANTERIORES AL CAPITALISMO
Amo y esclavos
A lo largo de la historia existieron diferentes formas de organización económica y social. Sabemos que hubo un tipo de organización en el cual los sectores sociales dominantes se enriquecen apropiándose de la totalidad del producto del trabajo de los esclavos. Este tipo de organización social es la sociedad esclavista. Los amos, propietarios de tierras y esclavos, eran dueños de todo lo que producían los esclavos y se ocupaban de alimentarlos. El esclavo era propiedad del amo, una herramienta más (como los bueyes o el arado). Un ejemplo de sociedad esclavista lo encontramos en la Antigua Roma.
El trabajo esclavo fue característico en la Antigua Roma. Los esclavos se desempeñaron en distintos ámbitos y actividades. En la ciudad realizaron trabajos artesanales y, en algunos casos, servían en las casas de los romanos ricos. Sin embargo la gran masa de esclavos se encontraba en el ámbito rural, realizando trabajos agrícolas en los latifundios de sus amos.
La condición de esclavo era equiparable a la de una herramienta, un individuo carente de todo derecho. La energía consumida por el trabajo del esclavo no significaba para él ningún tipo de beneficio, pues toda su producción era apropiada por el latifundista que se limitaba a alimentarlo. De estas circunstancias resulta que un esclavo en la Antigua Roma encontrará imposible mejorar sus condiciones de vida y no tendrá ningún interés en realizar su trabajo de forma más eficiente, mientras que el amo esclavista obtiene sus beneficios gracias a que era dueño de tierras y esclavos. Esta situación combinada fue la que provocó que en la Antigua Roma no se desarrollaran significativas tecnologías o adelantos para acelerar y extender la producción, pues la existencia de grandes latifundios esclavistas garantiza los medios necesarios para el sostenimiento económico de la sociedad. La totalidad de la riqueza de la Antigüedad y el esplendor de sus ciudades bajo la supremacía de Roma surgió del sistema esclavista que convirtió a grandes números de personas en bestias de carga cuya categoría legal era la de instrumentum vocale (herramienta que habla).
Señores y siervos
A partir de la crisis del sistema esclavista sostenía el mundo antiguo la sociedad dal europea que se desarme en los vi posteriores tuvo como una de sus principa características la existencia de un sector a privilegiado constituido por los señores feudales, que impusieron su derecho de apropia de una parte de la producción de las famil campesinas que ocupaban sus tierras. A de herencia del esclavo romano que era alimentado por su amo, el siervo campesino feudal debe producir con sus propias herramientas alimento vestimenta para su propia familia y un ex dente para entregar al señor feudal a cambios su "protección". De modo que, en ese escenario histórico, el siervo era dueño de su producción sin embargo estaba obligado a pagar la renta feudal con el producto de su trabajo.
¿CÓMO SURGIÓ EL CAPITALISMO?
La totalidad social, es decir, el sistema social en el que nosotros vivimos, es el capitalismo Como sabemos, antes que este sistema existieron otros como el esclavista o el feudal. Ahora, a nosotros nos interesa saber cómo surgió el capitalismo, entender cuál fue el proceso histórico que devino en las formas sociales de este sistema.
Entre los siglos XV y XVIII se produjeron una serie de cambios muy importantes para el desarrollo de la humanidad. Podemos mencionar, entre otros, la invención de la imprenta, el encuentro entre europeos y americanos y la posterior conquista de América, la Reforma Protestante, la Ilustración, el Renacimiento, las revoluciones inglesa, francesa y holandesa, la Revolución Industrial y el creciente proceso de urbanización. Algunos de estos cambios fueron económicos, otros fueron políticos y por último hay algunos que transformaron la sociedad y la cultura. Sin embargo, aunque sabemos que todos fueron importantes y tuvieron relación, en mayor o menor medida, con el origen del capitalismo, con enumerarlos (y explicar cada uno) no estaríamos resolviendo nuestro interrogante desde una perspectiva totalizadora.
El Capitalismo es un sistema que se caracteriza por la existencia, además de otros grupos sociales, de dos clases sociales fundamentales: la clase capitalista (o burguesía) y la clase obrera (o trabajadora). Lo que resulta característico del capitalismo es precisamente la relación que estas clases establecen: es una relación única y particular, distinta a otras que existieron en otros momentos de la historia, Entonces, entender cómo surgió el capitalismo es también entender cómo surgieron estas clases y para ello debemos abordar el concepto de propiedad privada que rige en el escenario del capitalismo.
La propiedad privada tal como la conocemos hoy surgió, y se consolidó, en Europa entre los siglos XVI y XVIII. Un grupo de sujetos que habían acumulado riquezas (comerciantes, o campesinos afortunados e incluso viejos terratenientes aburguesados) comenzaron a comprar tierras dentro de las antiguas comunidades campesinas medievales. Las tierras, ahora privadas, eran divididas y cercadas y el propietario adquiere un título de propiedad. Esto le daba la tranquilidad de saber que podía hacer con sus tierras lo que quisiera y asegurarse la obtención del producto de la explotación de las mismas. El Estado, a través de un sistema de leyes y organismos de control, garantiza ese derecho de propiedad.
Como puede verse en el caso inglés, el cercamiento de las tierras producía un reacomodamiento dentro de la comunidad campesina. Antes los campesinos que poseían la tierra la trabajaban colectivamente, tenían una serie de derechos: el acceso al bosque del distrito en busca de madera o frutas, al lago o a ríos cercanos a buscar agua, recoger raíces luego de la cosecha, etc. Ahora bien, cuando se cercaron las tierras el acceso a estos elementos quedaba prohibido. Lo que antes era una práctica común aceptada como una tradición ahora se convierte en un delito. Muchos campesinos, perdieron, de este modo, el acceso a los bienes indispensables para complementar su subsistencia y debieron buscar alternativas, Muchos de euros bermain perdiendo sus parcelas de tierra, se marcharon hacia las ciudades, a buscar trabajo a cambio de un salario, otros se quedaron en el campo trabajando en las tierras de los nuevos propietarios. De este modo, en este proceso, quedaron conformadas las dos clases sociales que caracterizan al capitalismo: por un lado, los propietarios privados de los medios de producción (en este caso la tierra pero también las nacientes fábricas) y otros, que fueron despojados de los medios necesarios para vivir y que, en consecuencia, deben vender su fuerza de trabajo en el mercado.
En un proceso paralelo, revoluciones como la Francesa sancionaban la igualdad y la libertad de los individuos. Ello significaba acabar con los privilegios vigentes durante el feudalismo. Los hombres, ahora, eran libres e iguales ante la ley. Todos gozarán de los mismos derechos y obligaciones. Está claro que esto no significaba igualdad de riquezas ni propiedades.
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2)
Durante el feudalismo los individuos no tenían libertad. Obligados a permanecer en las tierras de su Señor debían pagar la renta de la tierra y los impuestos por la utilización de molinos o graneros. Ciertamente poseían tierras y sus instrumentos de trabajo, pero estaban atados a la tierra.
El escenario del capitalismo, por el contrario, les permitió a los hombres ser libres. Libres para ir a donde quisieran, libres para elegir para quién trabajar, libres para comprar a quien quisieran y vender a quien quisieran. El capitalismo garantiza la libertad de todos.
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Feudalismo y capitalismo
Durante el feudalismo los individuos no tenían libertad. Obligados a permanecer en las tierras de su Señor debían pagar la renta de la tierra y los impuestos por la utilización de molinos o graneros. Ciertamente poseían tierras y sus instrumentos de trabajo, pero estaban atados a la tierra.
El escenario del capitalismo, por el contrario, les permitió a los hombres ser libres. Libres para ir a donde quisieran, libres para elegir para quién trabajar, libres para comprar a quien quisieran y vender a quien quisieran. El capitalismo garantiza la libertad de todos.
Actividades
Escriban un texto argumentativo en el que defienden la idea de que "el capitalismo garantiza la libertad de todos".
Escriban un texto argumentativo criticando la posición anterior.
Elaboren un cuadro comparando las principales características de los tres sistemas históricos desarrollados hasta aquí.
TRABAJADORES Y capitalista como totalidad
Como has señalado este sistema capitalista en el que vivimos tiene algunas características que destacar, Podemos identificar en él diferentes grupos en nuestra sociedad y clasificarlos según su edad, sus pautas culturales, su lugar de vivienda o sus simpatías políticas. Sin embargo creemos que una clasificación que permita comprender la dinámica y las tensiones de la sociedad capitalista tiene que tener en cuenta el lugar en el que se encuentran los sujetos en el proceso de la producción. Es así como llegamos a hablar, sin excluir a otros grupos o sectores sociales, de dos clases sociales fundamentales en el capitalismo: en una incluimos a los empresarios o capitalistas y en otra a los trabajadores Decimos que son las clases sociales fundamentales porque no desconocemos que existen otros sectores sociales, pero enfocamos nuestra atención en estas clases porque es en el conflicto entre capital y trabajo donde encontramos la clave para entender el movimiento de la sociedad en su conjunto. Los sujetos pueden ser propietarios de los medios de producción o pueden carecer de ellos. Quienes no poseen esos medios solo cuentan con su capacidad de trabajo. ataque llamamos fuerza de trabajo, que deben vender a los propietarios a cambio de un precio. Ese precio es el salario.
La producción en el capitalismo, a diferencia de lo que sucedía en sociedades del pasado, se desarrolla para la venta de bienes en el mercado. A estos bienes o servicios los llamamos mercancías. Diferentes mercancías tienen diversas utilidades, pero todas tienen en común algo que permite establecer equivalencias y cambiar unas por otras: el valor que le incorpora a cada una el trabajo humano durante el proceso de producción. La fuerza de trabajo genera más valor del que cuesta y de allí saldrá la ganancia del empresario, del valor de más que el trabajador produce. Todo capitalista invierte, lógicamente, para obtener una ganancia, que será mayor cuanto mayor sea la producción de mercancías creadas en su unidad productiva. Todo capitalista buscará, lógicamente, el aumento de la productividad de su empresa.
La relación entre los trabajadores y el capitalista es una relación de conflicto. No se trata de individuos "buenos y malos", como en una película. Si queremos comprender el sistema capitalista sería un error pensar en esos términos. Se trata de los intereses enfrentados de dos clases sociales. La tensión entre estas clases tiene, como veremos, dos dimensiones.
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